Como reconecer un Discus sano.

2 Maggio 2006
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Texto y fotos por Rosario Curcio
(Traducido por Daniela Pecar)

¿Habéis decidido criar el Rey del acuario? Bueno, es una opción significativa y bastante obligativa. ¿La pecera está lista desde hace un més o más y es suficientemente grande? Perfecto, ya estamos listos para comprar nuestros primeros Discus. Estáis en la tienda del acuarista de confianza, delante de vosotros hay una pecera que contiente una docena de ejemplares que os miran. ¿Qué hacer? ¿Cuál entre estos eligir? El consejo que os podemos dar es poner a un lado el gusto y concentrarse sobre el “lenguaje corporal” de nuestros queridos. Por lo tanto, es mejor armarse de mucha paciencia y… espiritu de observación.

El esquema que sigue resume sintetizadamente las diferentes partes del cuerpo que tenéis que controlar atentamente antes que elegir uno o más ejemplares. Es fundamental gastar mucho tiempo para observar con precisión los Discus en las peceras del acuarista antes de la compra. Este aspecto es realmente importante, porque un pez que no está en salud o que está enfermo no podrá ser curado fácilmente por un amante de acuarios poco experto. Eso no solo porque no se conocen bien las diferentes enfermedades (casi siempre la enfermedad se deduce, sin que los especialistas hagan análisis histológicas), los tratamientos o las medicinas (que en la eventualidad se utilizan), sino que, y sobre todo, porque curar es muy difícil. Por lo tanto, en esta situación más que nunca, es fundamental observar la regla:
prevenir es mejor que curar…mucho mejor.

Es importante, antes que analizar las diferentes situaciones,  introducir  el  concepto  general  de  salud, firmemente asociado al aspecto exterior. Un discus sano tiene las aletas abiertas, siempre está atento y curioso de lo que pasa en el acuario y… afuera. Su atención hacia el exterior es un buen señal. Es obvio que, tratándose de un pez tímido, su curiosidad nunca podrá ser paragonada a la de un carassius, por ejemplo. Discus aislados, obscuros o con aletas recogidas tienen problemas. Los colores tienen que ser brillantes. El discus debe tener hambre. Un pez en salud siempre tiene hambre y lo mejor sería preguntar al acuarista que dé de comer al Discus (mucha veces se trata de chironimus decongelado: una golosina… mejor sería a escamas o granular). Las heces: es mejor esperar que defeque. Las heces tienen que ser de color obscuro y aproximadamente 1 cm de ancho, de cierta consistencia y compactos. Excrementos largos, blancos y filamentosos revelan la presencia de gusanos intestinales y flagelados. Por consiguiente el abdomen tiene que ser redondo; un abdomen delgado o, a lo peor, ahuecado, denota caquexia e inadecuada alimentación. Su forma tiene que ser lo más redonda posible, porque los peces que tienen una forma alargada por cierto han sufrido durante los períodos de crecimiento. En última instancia… la primera pregunta que tenéis que poner al acuarista: desde hace cuanto tiempo están en la pecera y de donde vienen.

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DIEZ PUNTOS DE VISTA PARA MIRAR EN LA CARA UN DISCUS… SIN PRISA

Image 1) Primeros rayos duros: los primeros rayos de las aletas; dorsal (superior) y anal (inferior) se llaman duros. Estos rayos, que dan al Discus una forma alargada, tienen que ser de forma ahusada y duros, no doblados y flojos hacia un lado. En general, la forma sigue la del pez, o sea, procediendo hacia las aletas mórbidas, el largo muda de manera creciente, como en la fotografia a lado. También hay ejemplares de formas diferentes, pero lo importante es que el aspecto sea duro y no mórbido.


 

 

Image 2) Aleta dorsal: por cierto es la aleta que da majestuosidad al pez, porque cuando está bien desarrollada, de forma redonda, abierta, colorada y extensa, parece que el Discus tenga una actitud regia. El Discus tranquilo y en salud, cuando corteja, utiliza todas las aletas de que dispone; esa es la razón de tanto encanto cuando tiene las aletas abiertas. Ejemplares aislados con aletas recogidas, cerradas o acortadas y con bordes deshilachados o blanqueados tienen que ser evaluados atentamente o excluídos de manera total. Muchas veces estas anomalías están causadas por infecciones bacterianas o por variacciones repentinas de los niveles de pH. 


 

 

Image 3) Aleta caudal: es la aleta de la medida si/no, porque algunos especialistas prefieren medir la longitud del pez incluyendo la aleta caudal, mientras que otros la excluyen. Este aspecto secundario a parte, la caudal tiene que ser perfectamente en línea con la espina dorsal. Caudales cayentes o que se dirigen arriba son consecuencias de una deformación (en la etapa de crecimiento post-larval) de la espina dorsal. Lo que hemos dicho sobre la dorsal vale también para la caudal. Sin duda el tamaño y la forma son muy importantes. Caudales bien delineadas, con forma de triángulo ecuilátero con bordes redondeados dan al pez una fisionomía armoniosa y… real.

 

 


Image 4) Aleta anal: es la que confiere equilibrio formal y substancial a la dorsal, porque si la dorsal está bien desarrollada, la anal debe ser lo mismo, si no aparecerá con una estructura poco conforme a la del pez. Tiene que estar abierta, colorada y bien delineada. Esta aleta y la dorsal ayudan a la clasificación de las especies, porque sobre estas aletas se producen las diferencias cromáticas y de diseño características de cada especie, además de las bandas verticales, de sus formas, y coloración, que son puestas en todo el cuerpo. En este caso también, es mejor excluír ejemplares con aleta anal cerrada, deshilachada o con bordes blancos.

 

 


Image 5) Aletas ventrales: puestas a la altura del abdomen, son simétricas a la línea central del cuerpo. No tienen que ser cortas, excepto en discus jóvenes. Deben tener forma de triángulo muy aminorado hacia abajo y una especie de aguijón un poco curvado hacia la cola. La longitud tiene que estar en relación armoniosa con el cuerpo. Aletas demasiado largas o múltiple (más puntas en las extremidades) desvelan tratamientos ormonales. El color tiene que ser brillante y no deben existir puntas filamentosas y flojas o consumidas y blancas en las extremidades (que sería síntoma de ataque bacterial en curso). En el caso de que se presente el problema, mejorando los niveles de pH y de higiene, las aletas ventrales van a recrecer.

 


Image 6) Aletas laterales: son las aletas que nuestro amigo utiliza para orientarse y empujarse… para moverse libramente en todas las direcciones. Son aletas importantes, hay que no descuidarlas… como todas otras, seguro. Estas aletas se llaman también “pares” porque son dos, como las ventrales, mientras que otras se llaman “impares”, porque son aisladas. Cuidado a que sean bastante transparentes, abiertas y bien desarrolladas y que no sean rechonchas o juntas al cuerpo. Siempre están en movimiento y tienen una función fundamental para el equilibrio general del pez. Extremidades deshilachadas, corroídas o blancas o protuberancias esféricas o algodonosas son índices de ataque bacterial, de variaciones de niveles de pH y de mala higiene del agua. Asegurarse de que no hayan corrosiones evidentes en curso.


 

 

 

Image 7) Branquias: representan sin duda un aspecto importante para la salud del pez y tienen que ser hermosas y delineadas perfectamente. Opérculos branquiales cerrados, levantados, cortos o de las que colgan filamentos algodonosos son índices ciertos de defectos debidos a carencias de vario tipo: vitamínicas, de sales minerales, oxígeno y a malas condiciones generales del agua… demasiado polucionada. Órgano fundamental para le respiración, las branquias tienen que moverse contemporáneamente (cuidado a que una entre las dos no sea pegada) siguiendo movimientos de 60-80 aberturas y cerradas al menudo. Una respiración apresurada puede ser el efecto de algunos factores como el nivel de pH, la temperatura y la polución organica.


 

 

 

Image 8) Ventanillas: tienen que ser de la misma medida y no una más pequeña y otra más grande. Este elemento puede marcar un problema bacteriano de no fácil solución. Asegurarse de que sólo hayan dos hoyos, puestos por encima de la boca, si no nos encontraremos antes de un ejemplar que ha tenido problemas vitamínicas y que por eso tendrá los hoyos en la zona de la cabeza. La boca tiene que ser asimisma rosada y carnosa; durante la fase de respiración tiene que hacer 60-80 movimientos. Por cierto una respiración apresurada es señal de su estado de ánimo, de demasiados alimentos, variaciones de pH, falta de oxígeno o malas condiciones higiénicas.


 

 

Image 9) Ojos: tienen que ser luminosos e intensos, la pupila tiene que despegarse bien, a menos que no se trate de selecciones “albinas”. Nos deben aparecer vitales, transparentes y sin manchas en el interior. Un ojo apático, apagado, nublado o obscuro puede ser indicio de varios problemas, como infestaciones de gusanos, quemaduras por frotamientos o variaciones de pH. Además, ojos demasiado grandes son un señal evidente de un crecimiento inadecuado sobre todo en la primera etapa de la vida del pez. Cuidado a que los ojos tengan el mismo tamaño, porque hay ejemplares con un ojo más grande que el otro.


 

 

Image 10) Dorso: es una zona muy importante que tenéis que cuidar bien. Un Discus en salud tiene que ser mirado en la cara y debe tener una frente redonda y carnosa, con espesor hasta 3 cm. Al contrario un dorso delgado o “a hoja de cuchillo” desvela enfermedades en curso o ya ocurridas. Desaconsejamos peces con dorso delgado porque son ejemplares que han sufrido mucho. Desnutridos, casi seguramente afectados de parásitos intestinales, flagelados u otros… en cualquier caso, es mejor dejar perder porque el estado de salud sería pésimo.

 


I Red Pupil di Wayne visti dalle pupille di Cristian Roncato ItalianDiscus presenta un’infuocata anteprima: un’eruzione di lapilli rossi.
I Red Pupil di Wayne visti dalle pupille di Cristian Roncato
ItalianDiscus presenta un’infuocata anteprima: un’eruzione di lapilli rossi.
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